El mundo del cine supone una oportunidad a la hora de encontrar situaciones que de un modo u otro guardan relación con lo que sucede en un equipo de trabajo.
Por este motivo, en Rivendel Grupos y Organizaciones vamos a publicar de forma periódica breves análisis sobre películas (o fragmentos de las mismas) que nos parecen especialmente interesantes a la hora de entender los fenómenos relacionales que acontecen en un equipo de trabajo.
Para este primer artículo hemos elegido un clásico como es la película Glengarry Glen Ross.
Si hay algo que llama la atención de este largometraje, es el retrato que lleva a cabo de en un equipo de trabajo donde apenas está presente la honestidad. Desde el lenguaje que emplean sus miembros hasta la iluminación de cada una de las escenas, complementan una trama que pone de manifiesto los efectos que tiene este modo de funcionar.
Seguramente una de sus escenas más conocidas es aquella que tiene lugar cuando el personaje interpretado por Alec Baldwin (un brillante vendedor), da una charla “motivacional” empleando el miedo y la falta de respeto como principales herramientas. El maltrato que propina al grupo revela una falta de cuidado tan manifiesta que en algún momento llega a resultar incluso hiriente. La consecuencia directa de todo ello, es que al poco tiempo se produce un robo en la empresa que afecta directamente a todos sus integrantes.
También llama la atención la actitud del jefe de equipo (Kevin Spacey), quien solo piensa en sí mismo. Durante dicha escena y en general a lo largo de toda la película, nunca trata de ayudar a su equipo, lo ve como un enemigo que puede poner en peligro su propia supervivencia laboral.
Otro aspecto a destacar es el sistema de incentivos basado en promover una competitividad extrema entre compañeros/as (solo hay premio para el que más vende) que lógicamente fomenta la rivalidad entre ellos.
En definitiva, se trata de una película que refleja un patrón de relación entre organización y empleados, basado en “exprimir” a estos/as últimos/as al precio que haga falta con tal de lograr los objetivos. Este tipo de modelo de funcionamiento, que aún es posible encontrar en algunas entidades y equipos de trabajo, a corto plazo puede reportar beneficios (eso sí, con un esfuerzo emocional muy elevado), pero genera un clima de tal desconfianza y agresividad que tarde o temprano terminará por explotar.
Rivendel Grupos y Organizaciones
